LA FRESNEDA, UN MUSEO VIVO. MIGUEL CABALLÚ ALBIAC

                                                               

 

Miguel CABALLÚ ALBIAC

  

Escritor. Periodista. Auditor. Censor Jurado de Cuentas. Académico, Secretario General de la Real de Nobles y Bellas Artes de San Luis de Zaragoza.

Presidente del Sindicato de Iniciativa y Propaganda de Aragón (SIPA). Académico Vicepresidente de la Aragonesa de Gastronomía. Presidente de Honor del Grupo

Cultural Caspolino de la Institución Fernando el Católico. Colaborador habitual de Heraldo de Aragón, Radio Nacional, La Comarca del Bajo Aragón, y otros

medios. Una veintena de libros publicados de muy variada índole. Cientos de artículos, prólogos, colaboraciones. Conferenciante habitual. Placa al Mérito

Turístico del Gobierno de Aragón. Es muchas cosas. Tiene pocas. Nació en Caspe el 13 de Enero de 1941 Casado, cuatro hijos y tres nietos.      

 

Carmen Simó e Ignacio Celma

Fresnedinos amantes de su pueblo. Archivo viviente de saberes populares Depositarios de una cultura rural que se acaba: de su huerto tienen fruta todo el año y verduras en su tiempo. Del corral, animales domésticos para la cazuela. Con su propia prensa se hacen el vino en otoño y el aceite en invierno. Guardan de todo, desde un abundante archivo fotográfico de La Fresneda (Ignacio fue el fotógrafo oficial muchos años) hasta cualquier apero, utensilio, cachivache o pieza que se utilizaba en años anteriores. Conocen a todo el mundo. Son conocidos. Saben de todo lo que la vida rural exige. Su casa tiene bodega, patio, corral, sitios para el invierno y para el verano. Y la puerta siempre abierta. Y la sonrisa en la boca. Y la mente despierta. Casados, tienen dos hijos y una nieta.

 

 

Prólogo del alcalde

 

Hace años que teníamos el propósito de ofrecer a nuestros vecinos y amigos una publicación de La Fresneda que recogiese un testimonio de fotos de tiempos pasados para recordar en clave de homenaje y simpatía a personas y lugares que nos precedieron. Contábamos con el archivo de fotos de Ignacio Celma y el ofrecimiento de muchas personas para publicar las que ellos tenían. Nos faltaba la persona idónea

para llevar a cabo el proyecto y la financiación adecuada.

Tuvimos contacto con D. Miguel Caballú Albiac, escritor y periodista que tiene en su haber una veintena de libros publicados y cuyo amor por La Fresneda era garantía de que "el libro" que deseábamos iba a tener muy buena acogida. Además al ser bajoaragonés, de Caspe, entendimos que él también nos entendería muy bien. Y así ha sido. Juzguen Uds. mismos. Ahora es un fresnedino más.

Nos movimos y conseguimos financiación. En la contraportada del libro van los logotipos de las entidades que nos han ayudado. Pero quiero dejar constancia también aquí de nuestro agradecimiento.

Un pueblo como La Fresneda es un espejo en que se miran muchos. Hemos conseguido muchas mejoras en los servicios y en el patrimonio municipal, aumentado y mejorado exclusivamente para atender mejor a sus habitantes. A sus habitantes y a los visitantes, viajeros y turistas, que al fin y al cabo son habitantes temporales.

El avance en el siglo XXI de La Fresneda ha sido sin romper con su pasado, sin perder sus valores tradicionales y sin perder los altos grados de autenticidad

de vida y de encanto admirable que desde siglos ha tenido nuestra villa. Fresneda hoy, lejos de convertirse en un escenario de cartón piedra donde representa la vida diaria sin alicientes, es una población declarada de intei histórico artístico, pero que además está llena de actividades y acontecimiento que la hacen más admirable y más "viva". Queremos hacer de La fresneda, i un parque temático histórico, sino una villa donde la piedra medieval esté me ciada con la era digital y donde el esplendor renacentista o barroco se confunde con la pujanza o la calidad de vida moderna.

Creo que este libro recoge y resume ese interés del Ayuntamiento que tengo el honor de presidir. La Fresneda, museo vivo. Cosas y sobre todo gente. Me alegraría que gustase a mis convecinos, que resultase atrayente para los que nos visitan o tienen alguna relación con La Fresneda, que fuese testimonio; del  pasado pero también notario del presente. En resumen que nos sintiéramos orgullosos de nuestro libro, como estamos orgullosos de nuestra villa.

Muchas gracias a D. Miguel Caballa, Ignacio Celma, Rafael Ferrer tantas y tantas personas como han colaborado con el autor, para ofrecer e; trabajo que, sin desmerecer ninguno de los libros anteriores, va a convertir por su amenidad no exenta de rigor, en "el libro" de La Fresneda.

 

Antonio Algueró Roca